LA ESCUELA DE LA IGNORANCIA – JEAN-CLAUDE MICHEA

Posted in Derechos, Educación on 4 abril, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra
Extraído de http://comunidadeduc.blogspot.com/2006/12/la-escuela-de-la-ignorancia-jean-claude_21.html
JEAN-CLAUDE MICHEA

LA ESCUELA DE LA IGNORANCIA

Ed. Acuarela Libros. 2002 Pags.38-45

” Así fue corno, por ejemplo, en septiembre de 1995, bajo la égida de la fundación Gorbachov, «quinientos políticos, líderes económicos y científicos de primer orden “‘ que se consideraban a sí mismos la élite mundial, tuvieron que reunirse en el Hotel Fairmont de San Francisco para contrastar sus puntos de vista acerca del destino de la nueva civilización. Dado su propósito, el foro estuvo presidido por una voluntad de lograr la más estricta eficacia: “Estrictas reglas obligan a todos los participantes a olvidar la retórica. Los conferenciantes sólo disponen de cinco minutos para introducir el tema: ninguna intervención durante los debates debe sobrepasar los dos minutos.” Una vez definidos estos principios de trabajo, la asamblea comenzó reconociendo, como una evidencia que no merecía discusión, que “en el próximo siglo, dos décimas partes de la población activa serían suficientes para mantener la actividad de la economía mundial”. Partiendo de bases tan sinceras, pudo formularse con todo el rigor el principal problema político al que el sistema capitalista se vería confrontado en las próximas décadas: ¿cómo podría la élite mundial mantener la gobernabilidad del ochenta por ciento de la humanidad sobrante, cuya inutilidad había sido programada por la lógica liberal?

Tras el debate, la solución que acabó imponiéndose corno la más razonable fue la propuesta por Zbigniew Brzezinski” con el nombre de “tittytainment”. Con esta palabra-baúl se trataba simplemente de definir un “cóctel de entretenimiento embrutecedor y de alimento suficiente que permitiera mantener de buen humor a la población frustrada del planeta”. Este análisis, cínico y despreciativo, tiene la evidente ventaja de definir, con toda la claridad deseable, el pliego de condiciones que las élites mundiales asignan a la escuela del siglo XXI. Partiendo de este análisis, se puede deducir, con un mínimo margen de error, las formas a priori de toda reforma destinada a reconfigurar el aparato educativo según los únicos intereses políticos y financieros del Capital. Entremos por un instante en este juego. Seguir leyendo

La Fábrica de la Ignorancia – José Carlos Bermejo

Posted in Educación on 4 abril, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra
Extraído de:
http://www.diagonalperiodico.net/La-situacion-de-los-alumnos.html
ENTREVISTA A JOSÉ CARLOS BERMEJO, AUTOR DE ’LA FÁBRICA DE LA IGNORANCIA. LA UNIVERSIDAD DEL ’COMO SI’

“La situación de los alumnos desmovilizados es la misma que la de la sociedad española en general”

José Carlos Bermejo es catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Santiago de Compostela. Es autor de numerosos trabajos aparecidos en revistas nacionales e internacionales relacionadas con los campos de la Historia Antigua y la Filosofía de la Historia. Pero no menos importante es la labor que realiza al intentar abrir los ojos de los alumnos, profesores y todo el que quiera escucharle, sobre hacia dónde está derivando la Universidad actual. Con sus libros La fragilidad de los sabios y el fin del pensamiento o La fábrica de la ignorancia, es una de las pocas voces que se alzan en nuestro país para denunciar la degradación de la Universidad del conocimiento en pos de una universidad burocrática en busca de únicamente: la productividad financiera.

 

Kike Gómez

Lunes 22 de marzo de 2010.  Número 122
DIAGONAL: El año pasado se pararon las clases durante meses en universidades de países como Francia o Alemania para protestar por el ya presente «Plan Bolonia». Los alumnos se encerraron en sus respectivas facultades para lograr que se les escuchase. ¿Por qué no sucede eso en España? ¿Qué necesitan los alumnos que ocurra, para que se movilicen todos en una misma dirección crítica?
JOSÉ CARLOS BERMEJO: No lo sé. Es una cuestión muy compleja. En primer lugar necesitarían información, pero además esas movilizaciones serían imposibles si no hubiese cambios profundos en la estructura de los partidos políticos y los sindicatos. La situación de los alumnos desmovilizados es la misma que la de la sociedad española en general.

D.: ¿Cómo explicarías que la universidad española tenga, de media, un profesor para cada 12 alumnos y sin embargo existan aulas con más de cien estudiantes cada una?
J.C.B.: En realidad es 1-/11 la ratio. Los desequilibrios se explican porque la creación de Centros y dotación de plantillas se han llevado a cabo siguiendo criterios e intereses locales, y sobre todo en función de los intereses de los grupos de profesores que actúan de una manera corporativa. Los profesores desean ampliar sus grupos, según sus campos, y no les importa a costa de qué. Los grupos de profesores débiles son los que se quedan con las grandes masas de alumnos.

D.: Según tus propias palabras: «…los evaluadores mantienen ocupados y disciplinados a los profesores…» ¿Son los evaluadores al profesorado lo que algunos de éstos últimos a los alumnos (Añadiendo a tu frase: Sin aprender nada)?
J.C.B.: Los evaluadores son un nuevo grupo dirigente que con sus prácticas, y el asentimiento de los demás profesores pretenden hacerse con el control de las universidades al margen de las leyes, o utilizándolas de un modo torticero.

D.: ¿Cuántos Noam Chomsky o José Carlos Bermejo crees que hay en la universidad española y no pueden salir o no se atreven a salir a protestar contra sus jefes en las propias facultades o contra el poder, por miedo a perder su puesto?
J.C.B.: José Carlos Bermejo espero que no haya muchos, porque tantas copias de un original serían muy aburridas. Personas conscientes de lo que pasa hay muchas, pero también hay una gran mayoría de cobardes callados y resignados que van como ovejas al matadero. Su sumisión se debe a que aceptan el juego de divide y vencerás y están dispuestos a mendigar migajas de recursos de distinto tipo. Seguir leyendo

“La escuela de la ignorancia” y la manipulación de la ciudadanía

Posted in Educación on 4 abril, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra

Extraído de:

http://ecodiario.eleconomista.es/investigacion-universitaria/noticias/1724666/11/09/La-escuela-de-ignorancia-y-la-manipulacion-de-la-ciudadania-.html

Juan Carlos Rodríguez | 7:15 – 26/11/2009

El flagrante analfabetismo propiciado por el fracaso del sistema educativo ha disparado la alarma social, sobre todo, entre los profesores, desesperados ante la incapacidad manifiesta de muchos de sus alumnos para entender y comprender. Quizás no sea algo fortuito.

 Este impasse del sistema educativo cada vez recibe más denuncia por su fracaso pedagógico. De hecho, el catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca, Mariano Fernández Enguita, habla de un nuevo género literario, el “cuaderno de quejas”, que viene a denominar a la cada vez más amplia literatura que genera el desencanto educativo.

En el origen de ello está Jean Claude Michéa y el texto que ha dado pie a una de las teorías conspirativas más sondeadas en la red: La escuela de la ignorancia y sus condiciones modernas (Acuarela Editorial), traducido en España en 2002. Michéa es claro: en el fracaso mismo de la enseñanza se esconde un intento de, rompiendo con los valores cívicos, enaltecer los valores creados por el capitalismo (el triunfo, el dinero, el egoísmo).

Al margen de que las teorías de Michéa acerca del “capitalismo suicida” se hayan, forzosamente, de releer dada la crisis económica mundial, es indudable que la escalada de ignorancia obligue a oírle de nuevo, dado que, según el filósofo francés, forma parte de una estrategia que conduce al “entontecimiento global”. Y a ello vamos. Lo ha constatado el novelista Eduardo Mendoza: “Hay un proyecto, quizá inconsciente, de manufacturar ciudadanos que no sean malos, pero sí tontos”.

Es obvio, en cualquier caso, que el balance de una galopante destrucción de la calidad de la educación no es un espejismo. Daniel Pennac y su Mal de escuela (Mondadori) es, acaso, el texto que en los últimos años mayor énfasis ha puesto en ello. El novelista francés reconstruye en su libro su vivencia como alumno, un mal alumno (un zoquete, o cancre, en su propia definición), enriquecida por la experiencia de largos años de profesor y la calidad narrativa del magnífico escritor que ahora es.

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La obligación y el deseo (de leer) – Juan Domingo Argüelles

Posted in Educación, Literatura with tags on 30 marzo, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra

Extraído de ¿Qué leen los que no leen? (Paidós, 2003).

La obligación y el deseo

 El fracaso de los programas institucionalizados para la lectura tiene sus causas en ese orden que se pretende imponer sobre una materia que es de suyo opositora, discutidora de todo orden.

La escuela se ha empeñado en meter en cintura, mediante la recompensa y el castigo de la calificación y lo que ha conseguido con ello son estudiantes que en necesidad de sacar un a materia se aplican y se esfuerzan en afirmar lo que el maestro y la escuela quieren oír, para después despegarse de los libros y la lectura que tantas mortificaciones les dieron.

En el fondo los estudiantes acaban cobrándole un profundo rencor a la lectura y aborrecen los libros, lo que ven en un libro y en la lectura es un doloroso rito de pasaje cuyo único beneficio radica en un buen promedio.

 Por medio de lo curricular la escuela ha conseguido alejar eficazmente a los estudiantes del placer de leer.

 En la década de los sesenta, Ivan Illich describió a perfección el problema de la sociedad escolarizada en relación con el proyecto vital del individuo.  El problema es que la sociedad escolarizada todo lo justifica a partir de los valores cuantificados, de forma que hace ver que todo aquello que no es cuantificable resulta en consecuencia ocioso.  Ivan Illich advierte que al ser la escuela la fabrica de educación tendremos que toda la educación que pueda recibirse fuera de la escuela dará la impresión de ser algo espurio, ilegítimo y ciertamente no acreditado.

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El problema del Libro – Juan Domingo Argüelles

Posted in Educación, Literatura on 30 marzo, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra
Extracto de :
 
 Adiós a la profecía de McLuhan
El libro y la cultura escrita en la aldea global
 
 Por Juan Domingo Argüelles
Texto completo en:
 http://ignacio88.tripod.com/sitebuildercontent/sitebuilderfiles/libronodesaparece.pdf
  
 (…) Así, por ejemplo, una buena parte de los universitarios no piensa en la lectura como un placer, sino que de antemano considera que “leer es difícil, quita tiempo a la carrera y no permite ganar puntos más que en la bibliografía citable”; en cambio, publicar “sirve para hacer méritos”. En su libro La fiebre de los diplomas, Ronald Dore nos advierte sobre esta innegable verdad: que no toda la escolarización es educación, pues una gran parte de ella tiene que ver tan solo con la búsqueda de cualificaciones; tendencia que aumenta cada día hasta llegar a ser una búsqueda tediosa, aburrida, angustiosa, destructora de la curiosidad y la imaginación, en suma antieducativa y reñida con todo lo que signifique placer, incluido el de la lectura.Todo lo cual conduce a un sector considerable de universitarios no a la preocupación por el saber sino a la búsqueda de que le certifiquen la sabiduría. En otras palabras, su propósito no es “el conocimiento en sí mismo, ni para su aplicación constante más tarde en una situación de la vida real, sino con el único fin de repetirlo de una vez por todas en un examen. Y el aprendizaje y la repetición son únicamente medios para un fin: el de conseguir un certificado que es un pasaporte para un empleo codiciado, una situación, una renta”.Privilegiar este tipo de “saber”, en detrimento de lo placentero y extracurricular, se ha vuelto una costumbre que es otro de los graves problemas del libro. Jorge Ibargüengoitia lo dijo con perfecta claridad: la única razón lícita para leer obras literarias es el goce que producen, pues, por otra parte, “hay que tener en cuenta que los beneficios que produce la lectura de obras literarias son muy tenues; en lo moral, muy dudosos, y en cuanto al conocimiento que da de la vida, inaplicables. Nunca he oído a nadie decir: ‘Me salvé porque apliqué las enseñanzas contenidas en Fortunata y Jacinta.’”
 
 
Existe una pequeña multitud, una enorme minoría que, más allá de procesos digitales y de nuevas tecnologías, más allá de las profecías apocalípticas de los McLuhan y los Negroponte, más allá del mundo feliz de la facilidad, la abundancia y la rapidez de la comunicación de masas, y más allá del burdo concepto curricular de “utilidad” que conlleva un sistema educativo equivocado, le sigue dando sentido al libro y a la cultura escrita y puede, liberadoramente, decir, con Gabriel Zaid, lo que siempre, en las casas y en las escuelas, nos han repetido como una acusación y como una culpa, pero que jamás nos han reconocido como una virtud: que “leer no sirve para nada: es un vicio, una felicidad”.

Sobre la educación IV – John Taylor Gatto

Posted in Educación with tags on 29 marzo, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra

Traducción extraída de la web:

http://historiasecretadelsistemaeducativo.weebly.com/

El arte de conducir

Ahora volvamos al presente mientras demuestro que la misma confianza puesta en la gente ordinaria hace doscientos años aún sobrevive cuando le viene bien permitirlo a los gestores de nuestra economía. Considere el arte de conducir, que aprendí a la edad de once años. Si no estuviera todo el mundo sobre ruedas nuestro modelo económico sería imposible, por tanto todo el mundo lo está, a pesar del cociente intelectual. Con menos de treinta horas de formación y experiencia combinadas, a cien millones de personas se les permite el acceso a armas rodantes más letales que pistolas o rifles. Se las deja sueltas sin profesor, por decirlo así. ¿Por qué nuestro gobierno hace tales presunciones de competencia, al poner confianza casi incondicional en los conductores, mientras mantiene un tan estrecho control sobre la escolarización casi monopolizada por el Estado?

Una analogía ilustrará lo radical que es realmente esta confianza. ¿Y si propusiera entregar tres cartuchos de dinamita y un detonador a cualquiera que los solicitara? Todo lo que necesitaría un solicitante es dinero para pagar los explosivos. Usted tendría que ser idiota para estar de acuerdo con mi plan, al menos si se basa en las suposiciones que asimiló en la escuela sobre la naturaleza y la competencia humana.

Y sin embargo la gasolina, un explosivo espectacularmente dañino, peligrosamente inestable y con la fascinante característica como arma de asalto de que puede fluir por debajo de puertas cerradas y saturar prendas a prueba de balas, está disponible para cualquiera que tenga un recipiente. Cinco galones de gasolina tienen el poder destructivo de un cartucho de dinamita. El depósito medio es de quince galones, y sin embargo no es necesaria ninguna verificación de antecedentes para el distribuidor ni para el cliente. Mientras la gasolina esté disponible libremente, el control de armas de fuego está de más. Piense. ¿Por qué permitimos el acceso a una sustancia portátil capaz de incinerar casas, hacer arder teatros atestados, o incluso convertir rascacielos en infiernos? Ni siquiera hemos considerado el coche como ariete: ¿por qué se permite a conductores novatos controlar una tonelada de metal capaz de lanzarse a través de pasos de peatones delante de una escuela hasta a dos millas por minuto? ¿Por qué damos el poder de la vida o de la muerte de esa manera a todo el mundo?

Debería impresionarle inmediatamente el hecho de que nuestras suposiciones implícitas sobre la naturaleza humana son totalmente erróneas. Casi todo el mundo es competente y responsable: el uso universal del automóvil lo demuestra. La eficiencia de los vehículos de motor como instrumento terrorista podría haber escrito hace tiempo un récord trágico si la gente estuviera inclinada al terrorismo. Pero casi todas las desgracias son accidentes, y si bien hay muchas, la proporción real de desgracias comparada con la formidable cantidad de posibilidades de accidente es bastante pequeña. Sé que es difícil aceptar esto, porque el espectro del terrorismo global es una historia de portada favorita de los gobiernos, pero la verdad es fundamentalmente diferente del cuento que se vende al público. De acuerdo con el Departamento de Estado de los Estados Unidos, 1995 fue un año casi récord para crímenes terroristas: sólo vio trescientos en todo el mundo (doscientos a manos de los Tigres Tamiles en Sri Lanka) comparados con las cuatrocientas mil muertes relacionadas con el tabaco sólo en los Estados Unidos. Cuando consideramos nuestras suposiciones sobre la naturaleza humana, que mantienen a los niños en una condición de confinamiento y de opciones limitadas, necesitamos reflexionar en la conducción y en cosas como el casi inexistente terrorismo global. Seguir leyendo

Sobre la educación III – John Taylor Gatto

Posted in Educación on 29 marzo, 2010 by elultimoblogsobrelatierrra

Traducción extraída de la web:

http://historiasecretadelsistemaeducativo.weebly.com/

La nueva estupidez

La gente corriente envía sus hijos a la escuela para que sean inteligentes, pero lo que enseña la escuela moderna es la estupidez. Es una idea religiosa fuera de control. No tiene que aceptar esto, sin embargo, para darse cuenta de que esta clase de economía estaría amenazada si demasiada gente inteligente supiera demasiado. No le pediré que lo acepte por fe. Sea paciente. Dejaré que un famoso editor norteamericano le explique el secreto del éxito financiero global dentro de un momento. Tenga paciencia.

La estupidez a la antigua acostumbraba a ser simple ignorancia. Ahora la ignorancia ha sido transformada en categorías matemáticas permanentes de estupidez relativa como «dotados y con talento», «grupo principal» o «educación especial». Categorías en que el aprendizaje es racionado para bien de un sistema de orden. La gente estúpida ya no es simplemente ignorante. Ahora es adoctrinada, su mente condicionada con dosis sustanciales de desinformación preparada comercialmente con propósitos tranquilizadores.

Jacques Ellul, cuyo libro Propaganda es una reflexión sobre el fenómeno, nos avisó de que los niños prósperos son más susceptibles que los otros a los efectos de la escolarización, porque se les promete más confort y seguridad permanentes a cambio de la rendición total:

El juicio crítico desaparece completamente, porque de ninguna forma puede jamás existir juicio crítico colectivo […] El individuo no puede seguir juzgando por sí mismo porque inevitablemente relaciona sus pensamientos con todo el complejo de valores y prejuicios establecidos por la propaganda. Respecto a las situaciones políticas, se le dan hechos juicios de valor investidos con el poder de la verdad por […] la palabra de expertos.

 

La nueva estupidez es particularmente mortal para los chicos de clase media o media-alta, ya hechos superficiales por múltiples presiones para conformarse, impuestas por el mundo exterior a sus padres normalmente ligeramente arraigados. Cuando llegan a adultos, están convencidos de que tienen que saber algo porque sus títulos y licencias eso dicen. Permanecen así convencidos hasta que un divorcio inesperadamente brutal, una reducción de personal a media edad o ataques de pánico sin sentido perturban el equilibrio precario de su humanidad incompleta, de sus vidas adultas nacidas muertas. Alan Bullock, el historiador inglés, dijo que el mal era un estado de incompetencia. Si eso es cierto, nuestra aventura escolar ha llenado el siglo XX con el mal.

Ellul lo describe así:

El individuo no tiene ocasión de ejercer su juicio sea en cuestiones de principio o en sus implicaciones. Esto lleva a la atrofia de una facultad no ejercida con facilidad bajo [las mejores] condiciones […] Una vez el juicio personal y las facultades críticas han desaparecido o se han atrofiado, no reaparecerán simplemente cuando la propaganda se suprima […] se necesitarían años de educación intelectual y espiritual para restaurar esas facultades. El que está sometido al influjo de la propaganda, al ser privado de una propaganda, adoptará inmediatamente otra. Esto le ahorrará la agonía de encontrarse vis a vis con un acontecimiento sin una opinión confeccionada.

 

Una vez los mejores niños son rotos por un sistema así, se desintegran moralmente, pasando a ser dependientes de la aprobación del grupo. Una alumna de mérito nacional de mi propia familia escribió una vez que su sueño era ser «una pequeña parte de una gran máquina». Eso me rompió el corazón. Lo que los chicos atontados por la escolarización no pueden hacer es pensar por sí mismos o estarse tranquilos alguna vez durante mucho rato sin sentirse locos. Los chicos y chicas idiotizados muestran dependencia explotable de muchas formas por las personas mayores especialistas en ello. Seguir leyendo